jueves, 12 de septiembre de 2013

Cap. 8

- John, por el amor de Elvis, ¿dónde diablos estabas? ¡Son las nueve y media de la noche! Espera... ¿estás sangrando? Lennon, ¿¡te has vuelto a meter en una pelea!?
- Si, pero era por una buena causa.- dijo haciendose el ofendido.
- ¿A sí? ¿Y cual es esa causa?
- Alcohol.- dijo quitandole a Pete, que estaba detrás de él, una bolsa con botellas.
- John, no me lo puedo creer.- dije poniendome una mano en la frente.
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- ¡Venga! Tampoco ha sido para tanto.
- Es verdad. Solo han sido unas cevezas.- dijo Irene levantándose del sofá en dónde estábamos.
-Irene, gracias por apoyarme.- le dije sarcásticamente.
- De nada.- dijo sonriente.
- Bueno, dejemos la fiesta en paz y...
- ¡Si! La fiesta esta se acabó.- dije interrumpiendo a Laura.
- ¡Pero si acabamos de llegar!
- Me da igual John. No has llegado a la hora que acordamos y encima vienes con el labio partido. Si quereis podemos seguir con la fiesta pero nosotros solos, es decir, Laura, Irene, Pete, tu y yo.
John se quedó pensativo unos segundos. Al final, decidió hacerme caso y puso fin a la fiesta.

- ¡Venga Laura! ¡Pruebala!
- ¡Que no Irene! No la pienso probar...
- ¡Pero si estás deseandolo!
John había terminado la "reunión"(como él lo llamaba) y estábamos sentados en el suelo intentando convencer a Laura de que probara la cerveza.
- No, no, no y no.
- Laura, dale solamente un trago y si no te gusta la dejas.- dijo John sonriendole.
Laura lo miró por unos segundos para después desviar su mirada a la cerveza.
- Esta bien... Pero solo un trago.
- Está claro que solo te hace caso a tí, John.- dijo Pete dándole un codazo.
John lo miró mal y después le dio la cerveza que tenía en la mano a Laura.
- ¡Vamos Laura! - la animé.
Todos me siguieron el juego y empezaron a decir su nombre y animarla. Laura se llevó la botella a sus labios y bebió de ella.
-¿Y? ¿Qué te ha parecido? - preguntó John.
Laura lo pensó por un instante, con cara de seriedad, pero de un momento a otro le dió inesperadamente otro trago.
- Eso es un me ha encantado, ¿no? - dije sorprendida.
- Si...- dijo Laura tímidamente con un pequeño rubor en sus mejillas.
Todos reímos y, aunque Laura no tomó mucho, se emborrachó, al igual que John. Pete, Irene y yo no, pero si tomaramos un trago más caeríamos en manos de la borrachera.
- Laaura, tee quiero deci algoo.- dijo John con la típica voz de borracho.
- Diimeee lo que tuu quiera.- respondió Laura con el mismo tono.
- Dessdee hacee unoos...- hizo como si estubiera haciendo cuentas con su mano - trisss mesess que mee gustass.
- ¿En seerioo?
John asintió y se acercó a Laura. La iba a besar... ¿Qué hago? ¿Los separo? Este sería el primer beso de Lau y no quería que fuera así...
- ¡John! ¿Qué es eso?
- ¿¡El qué!? - gritó John apartando su cara para mirarme.
- Oh nada... esque me había parecido que Mimí llegaba...
- Aaah...
A las dos de la mañana, Irene, Laura y yo nos fuimos a mi habitación para dormir, mientras que John y Pete se fueron al cuarto del primero.
A la mañana siguiente, me desperté por el ruido que provenía de la habitación de John. ¿Qué estaría haciendo esta vez? Me levanté de la cama y vi a Irene durmiendo profundamente, pero no estaba laura (lo cual me sorprendió mucho). Andé de puntillas hasta la puerta de John y la abrí. No creía lo que estaban viendo mis ojos.

Vista Paul

¿Qué hora será? La verdad, me da igual. Es sábado y ayer fue el día más fantástico de mi vida. ¿Cómo me puede gustar tanto una persona que conozco de un día? Es algo inexplicable...
- ¡Pauuuuuuul!
- ¿¡Qué quieres Mike!? - le grité a mi hermano que estaba fuera de mi cuarto.
Mike entró a mi habitación y se sentó en el borde de mi cama.
- Paul, te quería comentar una cosilla...
Seguro que había hecho algo malo. Esa mirada la conocía perfectamente.
- ¿Qué ha sucedido esta vez? - pregunté serio.
- ¿Te acuerdas que el otro día te dije que quería aprender a tocar la guitarra? - yo asentí - ¿Y te acuerdas de que ayer estuviste toda la tarde fuera? - yo asentí de nuevo esperando que dejara caer la bomba -  Pues tengo dos noticias; una buena y otra mala. ¿Cuál quieres primero?
- La buena.- dije tras unos instantes de duda.
- La buena es que he aprendido el acorde ese que me dijiste.
- ¿Y la mala?
- La mala es... que te he roto tres cuerdas.- dijo rápidamente y salió de mi habitación.
- ¡MIKE ME LAS PAGARÁS!
Ahora tendré que ir ha comprar cuerdas... Ya se ha fastidiado mi mañana por culpa del tonto de mi hermano

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