- George, solo has hecho un bocadillo, y te lo has comido.
- Si, pero he tenido que hacer un gran esfuerzo.
Paul se rió y vino hacía nosotras.
- George siempre ha tenido un gran apetito.
Nosotras nos reimos y nos pusimos a hacer bocadillos con ellos.
A las seis, teníamos todo montado. George se iba a las nueve, al igual que Paul. Irene y Laura se quedarían a dormir conmigo.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Estábamos sentados con la radio puesta. Sonaba una canción de Elvis Presley.
- Elvis es tan grandioso.- dijo Laura
- Si. Es mi ídolo.- dije con la misma cara de soñadora que había puesto Laura.- ¿Sabes? John ha formado una banda hace poco. Dice que tocará canciones de Elvis.
- ¿Tienes un hermano? - preguntó Paul
- Sí. Es un año mayor que yo.
- Por cierto, no te he preguntado los años que cumples.- dijo un poco avergonzado.
- Paul, ¿en serio no le has preguntado cuántos años va a cumplir? ¡Te ha invitado a su cumpleaños! - dijo George.
- Bueno, no pasa nada. Ha sido un pequeño despiste, ¿no? - dijo Irene.
Paul asintió con la cabeza mientras que un leve color rojo aparecía en sus mejillas.
- Cumplo 15 años.
- Entonces tienes un año más que yo.
- Y dos más que yo.- dijo George justo después de Paul.
- George, lo tuyo ya lo sabía. Irene no ha dejado de hablar de tí en todo el recreo. Creo, incluso, que puedo ser tu biografa.
Cuando dije esto, Irene se puso más colorada que un tomate. George la miró sonriendo.
- (tn) no exajeres. Solo te contaba un poco sobre el chico que iba a venir a tu cumpleaños y al que no conocías de nada.
- Si, claro...- dijo Laura.- Yo, por desgracía, también estuve presente...
- Paul, si te gusta (tn), no dudes en pedirle salir rápidamente. Necesita un novio urgentemente. Lo único que hace es meterse con los demás.- dijo Irene en tono divertido.
Paul y yo nos sonrojamos un poco.
- Irene, no digas tonterías.- le dije pegándole una colleja.
Pasó una hora, en la que estuvimos charlando y haciendo tonterías. Estaba pasando un rato muy agradable. Además, Paul no dejaba de mirarme. Tan solo con la presencia de Paul, mi tarde se ha convertido en perfecta.
Antes no creía en el amor a primera vista, ahora sí. En cuanto que lo ví esta mañana me rendí bajo su mirada.
- ¿Sabeis tocar algún instrumento? - preguntó Laura.
- Yo la guitarra.- dijo George.
- Yo la guitarra y el piano.- dijo Paul.
- ¿Por qué no nos tocais algo?
- No hemos traido instrumentos.
- Eso, George, no es problema. Os puedo dejar una guitarra de mi hermano.
- ¿Pero solo tiene una? Es que son dos.
- Laura, no me había dado cuenta de que eran dos. Gracias por ayudarme a contarlos.- dije sarcásticamente para burlandome.
Ella solo me sacó la lengua.
- Que toque George. Él sabe tocar la guitarra mejor que yo.
- Bueno, voy a buscarla.
Subí a la habitación de John. Cuando abrí la puerta, no sabía si estaba en un cuarto o en una leonera. Creo que John no había recogido su cuarto en varios (muchos) días. Cogí la guitarra (después de quitar con mucho cuidado unos calzoncillos que había dejado justo encima del instrumento) y bajé rápidamente por las escaleras.
- Aquí está.
Le dí la guitarra a George y la afinó.
- Tu hermano... ¿como se llamaba?
- John.
- Eso. ¿John no sabe afinar guitarras? Esque está muy desafinada.
- Pues no, no sabe.
- Bueno, ¿cual quereis que toque?
- Rock around the clock.- dijo Laura
- Vale.
Empezó a tocarla y, la verdad, lo hacía muy muy bien. No tenía una gran voz, pero la guitarra la manejaba de lujo.
Cuando terminó, todos aplaudimos y viroteamos.
- No sabía que supieras tocar tan bien.- dijo Irene ilusionada.
- George, lo haces genial.- dije yo.
- Si. Tocas muy bien.- dijo Laura.
- Yo ya lo había oído tocar. Es mas, hemos quedado para tocar juntos en varias ocasiones.- intervino Paul
- ¿En serio? Pues podríamos quedar un día para veros tocar juntos, ¿no? - sugirió Irene.
- Si quereis... Por mi, vale. ¿Que dices Paul?
- Como las señoritas quieran.- dijo sonriendo coquetamente.
Cuando llegó la hora de la fiesta, todo el mundo empezó a venir. No conocía ni a la mitad. Ese Lennon habrá invitado a todo el que se le cruzó por la calle.
- Te diría que te deseo lo mejor por tu cumpleaños, pero te mentiría. - dijo una voz aguda a mis espaldas.
Oh dios mío. No puede ser. John sabe que la odio, es imposible que le haya dicho de venir. Seguro que se ha autoinvitado. No puedo creer que mi mayor enemiga esté en mi fiesta de cumpleaños.

No hay comentarios:
Publicar un comentario